Javier Jaén

(Barcelona, 1983) tiene estudios en Gráfica Publicitaria y Bellas Artes en Barcelona, Nueva York y Budapest.

Trabaja en ilustración de prensa, editorial y comunicación cultural. Su obra está relacionada con un lenguaje simbólico, lúdico y de dobles lecturas. Busca escenarios narrativos en un contexto cercano y relacionado con la experiencia cotidiana.

Ha trabajado para The New York Times, The New Yorker, The Washington Post, Bloomberg View, Radcliffe Harvard University,

La Vanguardia, El País, Valor Brasil, Random House Mondadori, Planeta, Vueling Airlines, y Unesco entre otros.

Su trabajo ha sido reconocido por la American Society of Illustrators, Illustrators 55 (2013), Print Magazine-New Visual Artists (2013),  Premio Gràffica (2010).

Ha participado en exposiciones en Nueva York, Londres, Wem, Tallin, Roma y Barcelona.

http://www.javierjaen.com/

Una selección de las obras de Javier Jaen en el programa de RTVE La Aventura del Saber, Mayo 3013.

Más obras de Javier Jaén en el programa de RTVE La Aventura del Saber, Julio 2018.

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El juego de saber mirar

 

"¿Cómo mirar limpiamente, sin querer encontrar en las cosas lo que nos han dicho que debe haber, sino lo que sencillamente hay?

 

He aquí un juego inocente al que os propongo jugar.

 

Cuando miramos, normalmente sólo vemos lo que se nos da a nuestro alrededor: cuatro cosas -a veces bien pobres- sólo vistas por encima en medio del infinito.

 

Vea el objeto más sencillo. Tome, por ejemplo, una vieja silla. Parece que no es nada. Pero piense en todo el universo que ella comprende: las manos y los sudores cortando la madera que un día fue árbol robusto, lleno de energía, en medio de un bosque frondoso en unas altas montañas, el amoroso trabajo que la construyó, la ilusión que la compró, los cansancios que ha aliviado, los dolores y las alegrías que habrá aguantado, quizá en grandes salones o en pobres comedores de barrio... todo, todo participa de la vida y tiene su importancia! Incluso la más vieja silla lleva en su interior la fuerza inicial de aquellas savias que subían de la tierra, allí en los bosques, y que aún servirán para dar calor el día que, hecha astillas, queme en algún hogar.

 

Mirad, ¡mirad a fondo! Y déjese llevar plenamente por todo lo que hace resonar dentro vuestro lo que nos ofrece la mirada, como el que va a un concierto con el traje nuevo y el corazón abierto con la ilusión de escuchar, de sentir sencillamente con toda su pureza, sin que a toda costa los sonidos del piano o de la orquesta tengan que representar forzosamente un cierto paisaje, o el retrato de un general, o una escena de la historia, como se quisiera menudo sólo fuera la pintura.

 

Aprendamos a mirar como quien va en un concierto. En la música hay formas sonoras compuestas en un trozo de tiempo. En la pintura, formas visuales compuestas en un trozo de espacio.

 

Es un juego. Pero jugar no significa hacer las cosas "porque sí". Y como en todos los juegos de niños, los artistas tampoco hacen las cosas "porque sí". Jugando ... jugando, de pequeños, aprendemos a hacernos grandes. Jugando ... jugando, hacemos crecer nuestro espíritu, ampliamos el campo de nuestra visión, de nuestro conocimiento. Jugando ... jugando, decimos cosas y escuchamos, despertamos el que se ha dormido, ayudamos a ver quien no sabe o aquel al que han tapado la vista.

 

Al mirar, no debe pensar nunca el que la pintura -como todas las cosas de este mundo "debe ser", o lo que quieren muchos que sólo sea. La pintura puede serlo todo. Puede ser una claridad solar en medio de un vendaval. Puede ser una nube de tormenta. Puede ser una huella de hombre para la vida, o -¿por qué no?- una patada que diga “¡basta"! Puede ser un aire dulce de madrugada, lleno de esperanzas, o un vaho agrio salido de una cárcel. Puede ser las manchas de sangre de una herida, o el canto en pleno cielo azul, o amarillo, de todo un pueblo. Puede ser lo que somos, el hoy, el ahora y el siempre.

 

Yo os invito a jugar, a mirar atentamente ... yo os invito a pensar. "

 

 

(Texto de Antoni Tàpies, publicado en la revista Cavall Fort en enero de 1967)

www.javierjaen.com

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