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Edmon de Haro

Cuando el misterio es demasiado impresionante, es imposible desobedecer. Por absurdo que aquello me pareciera, a mil millas de distancia de todo lugar habitado y en peligro de muerte, saqué de mi bolsillo una hoja de papel y una pluma fuente. Recordé que yo había estudiado especialmente geografía, historia, cálculo y gramática y le dije al muchachito (ya un poco malhumorado), que no sabía dibujar.

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—¡No importa —me respondió—, píntame un cordero!

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Como nunca había dibujado un cordero, rehice para él uno de los dos únicos dibujos que yo era capaz de realizar: el de la serpiente boa cerrada. Y quedé estupefacto cuando oí decir al hombrecito:

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— ¡No, no! Yo no quiero un elefante en una serpiente. La serpiente es muy peligrosa y el elefante ocupa mucho sitio. En mi tierra es todo muy pequeño. Necesito un cordero. Píntame un cordero.

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Dibujé un cordero. Lo miró atentamente y dijo:

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—¡No! Este está ya muy enfermo. Haz otro.

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Volví a dibujar. Mi amigo sonrió dulcemente, con indulgencia.

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—¿Ves? Esto no es un cordero, es un carnero. Tiene Cuernos…

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Rehíce nuevamente mi dibujo: fue rechazado igual que los anteriores.

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—Este es demasiado viejo. Quiero un cordero que viva mucho tiempo.

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Falto ya de paciencia y deseoso de comenzar a desmontar el motor, garrapateé rápidamente este dibujo, se lo enseñé, y le agregué:

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—Esta es la caja. El cordero que quieres está adentro.

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Con gran sorpresa mía el rostro de mi joven juez se iluminó:

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—¡Así es como yo lo quería! ¿Crees que sea necesario mucha hierba para este cordero? —¿Por qué? —Porque en mi tierra es todo tan pequeño…

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ANTOINE DE SAINT - EXUPÉRY

 

http://edmondeharo.com/

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La obra de Edmon de Haro en el programa de RTVE La Aventura del Saber, Octubre 2017.

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